Estos baberos de silicona fueron creados por dos madres interesadas en fabricar productos para niños que fueran hipoalergénicos, libres de toxinas, y producidos íntegramente en silicona apta para uso alimentario.
Se apoyan sobre el pecho del niño, y se limpian fácilmente, pudiendo incluso meterlos en el lavavajillas.
Leído en: Droolicious.

