Una de las mayores angustias para unos padres responsables es que su hijo se extravié en un lugar concurrido, como puede ser un centro comercial. Para evitar esta dramática situación, hay sistemas de localización y alarma para niños como es el caso del In-Reach.
Se compone de un cinturón-transmisor que colocamos al niño y de un receptor que portamos nosotros. Permite ajustar la distancia a la cual se puede alejar el niño (entre 3 y 90 metros). Si se aleja más de esa distancia, se activa una alarma acústica y luminosa en nuestro receptor y en el transmisor que lleva el niño. Lo que permite localizar al niño facilmente.
Tanto receptor como transmisor disponen de botones de pánico que, nosotros o el niño, podemos activar manualmente en cualquier circunstancia.
Leído en: Ubergizmo.
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